Una semana antes de la concepción
En los ovarios, los folículos (vesículas que contienen células reproductoras femeninas) continúan desarrollándose. Aproximadamente, en el octavo día del ciclo menstrual, se libera el folículo principal (dominante), que transporta el óvulo que llegará al útero. El resto de los folículos mueren de manera natural.
El folículo dominante crece de manera acelerada. Al comienzo del ciclo, su diámetro es de tan sólo 2 mm, y para el principio de la ovulación aumenta a 21 mm. Cuando ocurre la ovulación, el óvulo atraviesa el folículo y entra en la cavidad abdominal, y de ahí pasa a las trompas de Falopio, donde tiene lugar la fecundación. La célula reproductora femenina fecundada, con la ayuda de los cilios de las trompas de Falopio, se mueve hacia el útero y se adhiere a su pared.
Una relación sexual puede provocar un embarazo cinco días antes y dentro de las 24 horas posteriores a la ovulación; ya que el espermatozoide permanece viable hasta cinco días y puede "esperar" por la ovulación. En cambio, el óvulo no vive más de un día después de dejar el folículo. De esta manera, la mayor probabilidad de quedar embarazada ocurre cuando los espermatozoides están en las trompas de Falopio en el mismo momento de la ovulación.
Por lo general, la ovulación ocurre aproximadamente 14 días después del inicio de la menstruación, dentro de un ciclo de 28 días. Sin embargo, para muchas mujeres, la ovulación puede ocurrir antes o después de la mitad del ciclo. El rango se amplía hasta los ocho días, ya sea cuatro días antes o después de la mitad del ciclo. También existen diferencias individuales en la duración del ciclo [1]. Así que los ciclos de 21 a 40 días se consideran normales [2].
El inicio de la ovulación se puede determinar por medio de signos indirectos. Uno de ellos es un aumento de la temperatura basal. Ésta se mide por vía rectal todos los días a la misma hora, inmediatamente después de despertarse o, tras dormir, por lo menos, tres horas. Lo común es que el día previo a la ovulación, la temperatura descienda ligeramente y, a lo largo de la ovulación aumente entre 0,3 y 0,6 grados. En otras palabras, este método informa la ovulación cuando ya ha ocurrido. Sin embargo, el aumento de temperatura puede deberse a razones distintas a la ovulación. Se puede obtener información más confiable sobre el momento de la ovulación mediante gráficos de temperatura basados en su temperatura basal durante varios ciclos. Esto permite seguir una tendencia general [1].
Las pruebas especiales también pueden determinar el período de ovulación con bastante eficacia. Al igual que las pruebas de embarazo, ya que tales pruebas reaccionan a cambios en la concentración de hormonas en la orina [2].
Una secreción húmeda, transparente y viscosa del tracto genital también puede indicar ovulación [1].
Flujo vaginal
Normalmente, su periodo debería haber terminado. Consulte a su médico si el sangrado continúa después del séptimo día de su ciclo.
La descarga homogénea, lechosa, blanca y sin olor desagradable es natural. En cambio, una secreción de color amarillo verdoso, con grumos o espumosa puede indicar una infección. En este caso, consulte a un especialista [3].




