Dos semanas antes de la concepción
El embarazo ocurre cuando un óvulo maduro es fecundado por un espermatozoide, lo cual sucede durante la ovulación. Sin embargo, los ginecólogos-obstetras consideran que el comienzo del embarazo no debe centrarse en ese hecho, sino en el comienzo del ciclo menstrual en el que se produjo la concepción. Las razones para verlo así son, en primer lugar, que es imposible determinar con total precisión el momento exacto de la concepción; y, en segundo lugar, que el huevo, a partir del cual se desarrollará el embrión, ya se había formado al comienzo del ciclo en el que se produjo la concepción.
Dos semanas antes de la concepción, ocurre la menstruación. La menstruación es consecuencia del ciclo anterior en el que no hubo fecundación; por lo cual, el endometrio, la membrana mucosa del útero que lo aloja, no fue necesario [1, 2].
Al comienzo del ciclo se forman folículos en los ovarios, los cuales contienen un óvulo rodeado por varias capas de diferentes tejidos. En total, se forman de 7 a 23 folículos y crecen con la ayuda de la hormona estimulante del folículo (FSH), que se produce en la glándula pituitaria. Por lo general, solo uno de los folículos madura.
Durante la ovulación, el folículo se rompe y libera un óvulo en la cavidad abdominal. El óvulo pasa a la trompa de Falopio, donde puede permanecer hasta 24 horas en espera de ser fecundado por un espermatozoide [3]. Después, el óvulo ya fecundado, debe ingresar al útero y adherirse a la pared del mismo. El trayecto a través de la trompa de Falopio hasta el útero puede durar cuatro días o más.
Después de la ovulación, el endometrio se vuelve más grueso para que el embrión pueda adherirse a la pared del útero. Durante el embarazo, el endometrio no será desechado por la menstruación [1, 2].
Flujo vaginal
Durante la primera semana del ciclo, el flujo con sangre es normal, ya que éste es el momento de la menstruación, la cual puede durar entre 3 y 7 días. En promedio, durante este tiempo, las mujeres pierden de 30 a 40 ml. de sangre; no obstante, la pérdida de sangre de hasta 80 ml se considera normal. La menstruación excesivamente abundante es una razón para consultar a su médico, ya que la menstruación abundante está asociada con el riesgo de desarrollar una deficiencia de hierro [1, 4].




