Cambio de hábitos
Como lo has notado, el tamaño de tu barriga cambia todo: cómo te sientas, tu manera de caminar y hasta la forma en que entras y sales del automóvil. También puedes sentir pesadez y presión en la pelvis: lo más probable es que se trate de la cabeza de tu bebé. Alrededor de la semana 33, la mayoría de los bebés ya han posicionado su cabeza hacia abajo, en preparación para el nacimiento [1].
Tus pies pueden hincharse, en especial al anochecer y cuando hace calor. La hinchazón moderada es normal durante el embarazo: la presión del abdomen cambia la circulación sanguínea, lo que resulta en una mayor retención de líquidos en las piernas. Es una buena idea usar calcetines con una banda elástica débil, estirar los pies varias veces al día y poner los pies en alto tanto como puedas. Beber mucha agua también ayuda a tu cuerpo a eliminar el exceso de líquidos más rápido. En caso de hinchazón intensa o repentina de las piernas, consulta a tu médico [2].
Por otro lado, muchas mujeres se preguntan si el sexo es seguro en las últimas etapas del embarazo. Pues bien, en la mayoría de los casos, es completamente seguro. No dañará al bebé: el saco amniótico y los músculos del útero protegen a tu bebé y el tapón mucoso del cuello uterino previene infecciones. Si te preocupa tener relaciones sexuales, consulta a tu médico [3].
Si estás esperando gemelos
En este momento, los médicos pueden sugerir que te vayas al hospital como medida de precaución. Las estadísticas muestran que los gemelos serán más saludables si nacen después de la semana 37. Pero si tienen una placenta común, entonces existe un mayor riesgo de que uno aproveche los recursos del otro. Esta probabilidad aumenta en la semana 34, por lo que es mejor que estés bajo supervisión médica [4].
Flujo vaginal
En el tercer trimestre, el flujo vaginal puede aumentar; lo cual es normal. Asegúrate de que siga siendo de un color blanco lechoso y sin olor. Una secreción de color verde amarillento, con grumos o espumosa indica una infección; en este caso, debes consultar a un médico. Si tiene una secreción con sangre, busca atención médica inmediata [5].




